Con la llegada de chasis cada vez más pequeños, las cámaras de FPV empiezan a seguir la misma tendencia. A pesar de que RunCam acaba de sacar al mercado la RunCam 3, parece que no quiere parar de innovar y nos trae la Swift Mini.

Cada milímetro cuenta…

En general la característica más destacable de esta cámara es su tamaño.  Su tamaño es de solo 22 milímetros mientras que la Swift 2 es de 28.5.  Leva incorporado el mismo sensor y consigue el mismo FOV que su hermana mayor. También, con su reducción de tamaño han conseguido bajar unos gramos de peso a la cámara, 2 gramos exactamente, lo cual, es importante para drones de pequeño tamaño.   La única diferencia notable con la Swift 2 es que la Swift Mini no lleva micrófono, algo que no es esencial para hacer vuelos en FPV.

Se fabrica en 2 colores, naranja y negro y parece que las lentes son compatibles con las de la Swift 2. Aunque  sea pequeña, la podemos montar en cualquier drone, de hecho, llevando las mismas prestaciones que otras cámaras más grandes, nos ahorra espacio para otros componentes.

Cada día vemos que es más complicado introducir todos los elementos que componen un sistema de fpv en un dron, y es por ello, que los fabricantes empiezan a reducir el tamaño de sus componentes.